El poder judicial como única vía de resolución de conflictos ha probado su insuficiencia. Existe una grave demora judicial, los ciudadanos desconfían de la administración de justicia, saben cuando se inicia un proceso pero nunca cuando va a terminar, o incluso cual va a ser el sentido del fallo. Los ciudadanos temen acudir a los tribunales porque no confían en poder alcanzar la justicia que reclaman.

Así las cosas, y habida cuenta de que los ciudadanos no pueden renunciar a la exigencia de justicia cuando se les niega algo que es suyo, es urgente la necesidad de búsqueda de vías jurídicas alternativas de solución de conflictos. En esa búsqueda, la mediación se plantea con muchas posibilidades y con  una pujante energía.

más información >>